jueves, 25 de abril de 2013

NOTRE DAME DE PARIS



HISTORIA

La catedral de Notre Dame se encuentra en la Île de la Cité, núcleo del que germinó la París celta y posteriormente la urbe romana y medieval. Se sabe que este templo gótico se construyó sobre el solar de numerosos edificios anteriores, entre ellos un templo romano dedicado a Júpiter, una iglesia altomedieval del siglo VI con el nombre de Saint-Etienne y otra románica.

El actual edificio se edificó a partir de 1163, siendo el más notable de los edificios franceses del Gótico Temprano. Sin problemas de financiación, las obras avanzaron muy rápidamente, llegando a la fachada occidental alrededor del año 1200, mientras que las torres se terminaron a mitad del siglo XIII. No obstante las tareas constructivas siguieron avanzando hasta bien entrado el siglo XIV.

Uno de los momentos más trágicos para la catedral de París fueron los deterioros perpetrados durante la Revolución Francesa, a las que le sucedieron las radicales restauraciones de mediados del siglo XIX y protagonizadas por Jean-Baptiste Lassus y Viollet-Le-Duc. En ellas, además de reconstruir y restaurar gran parte de la escultura perdida (incluso sus fantasiosas y famosas gárgolas), se modificaron y añadieron diversas partes, entre ellas la célebre aguja del cimborrio.

Por su parte, el barón Haussmann reestructuró La Île de la cité, suprimiendo todo el barrio antiguo y aislando la catedral de Notre-Dame en el centro de un gran atrio.





ARQUITECTURA 

La catedral de Notre Dame de París en un voluminoso templo de planta de cruz latina. Presenta un gran cuerpo de iglesia con cinco naves más capillas laterales. El ancho transepto se sitúa casi en la mitad de la longitud de las naves y resalta poco en planta. La capilla mayor esta rodeada por una girola de doble nave.

En cuanto al alzado, hay que decir que participa de las características de otros templos del gótico temprano, con sus tres pisos característicos:
  • Primer nivel: Arcos formeros apuntados sobre enormes columnas.
  • Segundo nivel: tribuna comunicada con la nave central mediante tres vanos apuntados envueltos por otro mayor, en cada tramo.
  • Tercer nivel: claristorio con ventanales constituidos por doble vano apuntado y otro superior circular.
Siendo todo hermoso y equilibrado, hay que destacar la belleza de su tribuna, concretamente sus esbeltos arcos y finas columnas. Sin embargo, esta tribuna se mantiene en Notre Dame por inercia del mundo románico o por estética porque aquí ya no cumple funciones de sustentación. La razón es que en esta catedral de París nacen los arbotantes exteriores que se ocupan de dicha función, de apuntalar los empujes laterales de las bóvedas de la nave central. Estas bóvedas, como corresponde al gótico temprano, son sexpartitas.


ESCULTURA DE NOTRE DAME



La escultura de la seo parisina es de extraordinaria calidad dada la importancia que tuvo París en el siglo XIII como centro del reino a donde donde acudían los mejores maestros. Aquí estaba la corte, que poseía iniciativa artística, y fueron capaces de atraer a los mejores artistas, ya fueran arquitectos, escultores, vidrieros, miniaturistas, etc.

El estudio de la escultura de la catedral de Notre Dame es de enorme importancia para conocer la iconografía y estilo de la escultura gótica europea, puesto que va a ser referencia y modelo para multitud de obras posteriores, no sólo de Francia. Ello se explica porque París llegó a ser un centro de formación artística de primer orden a donde acudían aprendices de toda Europa. Después estos artistas formados se desplazaban a otros lugares siguiendo allí el modelo de Notre Dame.




LAS DESTRUCCIONES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA

Una de las primera apreciaciones que hay que hacer sobre la escultura gótica de Notre Dame es que se encuentra intensamente restaurada. El encargado de ello fue el famoso arquitecto y arqueólogo Viollet-Le-Duc que aplicó los radicales criterios restauradores (en ocasiones "inventores") del siglo XIX.

Antes de las restauraciones y reconstrucciones decimonónicas, numerosos elementos esculturales de la catedral se encontraban fráncamente destruidos o mutilados por las revueltas de la Revolución Francesa. Hay que recordar que París era la capital de Francia y centro de la Revolución. Notre Dame se ubica junto al palacio real y además estaba muy ligada a la familia de los monarcas franceses, por lo que recibió importantes agresiones en aquel lance histórico.
Un ejemplo paradigmático de estas pérdidas sufridas por la escultura de Notre Dame es el caso de la Galería de los Reyes, situada bajo el rosetón de la fachada occidental y en la que se representan reyes de la Antigüedad entre columnas. Los revolucionarios, tomándolos por monarcas modernos franceses, mutilaron las estatuas, aunque sus restos no se destruyeron sino que fueron enterrados. Estos fragmentos se encontraron milagrosamente en los sótanos de un banco de París en 1977 y se depositaron en el Museo medievalista de Cluny.
 
http://m1.i.pbase.com/g6/72/726772/2/71911221.kHYJ9M8g.jpg

 

 CRONOLOGÍA DE LA ESCULTURA

Hastial sur del transepto
La escultura de Notre Dame de París hay que buscarla en el exterior del templo. Se ubica en las tres puertas de la fachada occidental, en los dos hastiales extremos del transepto y en la Galería de los Reyes antes citada.

La escultura de la fachada occidental, salvo el tímpano de la Puerta de Santa Ana, es toda de comienzos del siglo XIII (1210-1220) y se considera dentro del gótico clásico.


Sin embargo, la escultura de las puertas del transepto es de época algo más avanzada (1240-1250). Por tanto, estilísticamente es diferente a la de la fachada occidental.

Puerta del Juicio de Notre Dame de París. Primeras décadas del siglo XIII

 

PUERTAS DE LA FACHADA OESTE

La fachada oeste tiene tres puertas:
  • Puerta de Santa Ana (sur)
  • Puerta del Juicio Final (central)
  • Puerta de la Virgen (norte) 


    PUERTA DE SANTA ANA

    http://www.catedralesgoticas.es/vademecum/escultura_08.jpg La puerta de Santa tiene la particularidad de que buena parte de su escultura es anterior a la construcción de la catedral gótica, reutilizándose de una construcción anterior de finales del XII y que podríamos calificar de tardorrománica.

    Concretamente, la parte reempleada es un tímpano con dintel cuyo origen se desconoce. Debido a la distinta forma y tamaño de estos elementos tardorrománicos respecto al espacio del portal gótico se tuvo que añadir en la parte superior unas esculturas de ángeles y decoración vegetal. 

    El citado tímpano tiene forma semicircular con un leve apuntamiento. Está presidido por una Virgen Theotokos, de tradición aún románica por su hieratismo, frontalidad y ubicación del Niño en el centro de su regazo. La Virgen está solemnemente sentada en un trono bajo un precioso baldaquino con estructuras arquitectónicas que simbolizan la Jerusalén Celestial. A ambos lados hay sendos ángeles turiferarios. En los extremos del tímpano encontramos la figura de un obispo y un escriba y al lado opuesto un rey arrodillado.

    http://us.123rf.com/400wm/400/400/taolmor/taolmor0809/taolmor080900245/3571565-francia-paris-la-catedral-de-notre-dame-vista-de-una-estatua-de-la-fachada.jpgSe ha debatido mucho sobre la identidad de estos personajes. En los primeros momentos se pensó que el obispo sería quien comenzó la construcción de la catedral, Maurice de Sully, y por la misma razón, el monarca representado sería Luis VII. Se trataría, por tanto, de mostrar un tema contemporáneo a la obra sobre los promotores de la misma (iglesia y monarquía).

    Sin embargo, algunos especialistas como Alain Erlande-Brandenburg piensan que ambos personajes pertenecen al siglo VI y por tanto a los primeros momentos del reino bajo la dinastía de los francos. Siguiendo esta hipótesis, el rey sería Childasberto.
    El registro inferior de este tímpano tardorrománico lleva el Ciclo de la Natividad, con las escenas de la Anunciación, Visitación y Nacimiento de Cristo (María está tumbada en una cama de gran riqueza, junto a un San José pasivo).
    La parte inferior ya es del periodo gótico -del siglo XIII- y lo ocupa un friso con la historia de San Joaquín y Santa Ana.


    PUERTA CENTRAL O DEL JUICIO FINAL


    Estamos ante una puerta de principios del siglo XIII, aunque hay que ser precavidos al contemplar la belleza de sus esculturas como consecuencia de las radicales restauraciones y reconstrucciones del siglo XIX, especialmente en la parte inferior.
    Posee también tres registros. El superior es la parte menos reconstruida del conjunto al ser la más inaccesible desde el suelo. En él aparece un Cristo Hombre con nimbo crucífero mostrando las llagas de las manos. A ambos lados, dos ángeles portan los instrumentos de la Pasión, mientras que San Juan y la Virgen interceden por la humanidad (Deesis). Hay que recordar que la representación del Cristo humanizado en la escena del Juicio Final es típica del gótico y refuerza la idea de la naturaleza también humana de Jesús y su papel no sólo como juez sino como redentor.

    En el registro central se representa, de izquierda a derecha, los bienaventurados, mirando a Cristo, al arcángel San Miguel que se encuentra pesando las almas (psicostasis), junto a dos demonios que tratan de inclinar la balanza a su favor. Los condenados, atados por cadenas, son empujados por otros dos diablos.
    El registro bajo es un friso del siglo XIX de Viollet-Le-Duc pero que reproduce los restos supervivientes en la Revolución. Muestra la Resurrección de los fallecidos para que sean juzgados por Cristo. Los muertos salen de los sepulcros, con ropajes identificativos de su condición u oficio, mientras ángeles en los extremos tocan las trompetas anunciadoras del juicio que va a comenzar.
    En el parteluz de la Puerta del Juicio Final, vuelve a aparecer la solemne figura de Cristo bajo un doselete.
    Las arquivoltas abundan en la temática del Juicio, mostrando en los extremos el mundo de los condenados, a la derecha, y de los bienaventurados, a la izquierda. En estas arquivoltas -dadas las posibilidades tan grandes que ofrecen su tamaño de colocar a muchos personajes- también aparecen ángeles, patriarcas, etc.
    En ellas se coloca a la izquierda el seno de Abraham, que recoge a las almas bienaventuradas que se representan como niños.
    Las partes donde aparecen los bienaventurados es ordenada, tranquila, y quizás poco expresiva. Sin embargo, el área dedicada a los condenados tiene más movimiento porque éstos se rebelan, con lo que se muestra más expresividad, desorden y agitación.
    En las jambas se representa a un Apostolado, muy rehecho, al sufrir importantes deterioros por su fácil accesibilidad. Cada uno tiene su atributo identificativo, que fueron la mayoría destruidos o cambiados de sitio durante la Revolución Francesa.
    En la zócalo inferior de las jambas, por ser de gran visibilidad para los fieles, fue el lugar el elegido para colocar las Vicios y las Virtudes, los calendarios, los signos del Zodiaco. Las escenas son de gran belleza, perfección y calidad.
    Aquí el artista goza de mayor libertad iconográfica en las representaciones al ser éstas de carácter profano, que cuando se representaban a personajes sagrados. Sin embargo, contienen una gran carga alegórica y simbólica. 


    PUERTA DE LA VIRGEN

    La puerta norte es una típica portada de temática mariana. Lamentablemente fue muy mutilada durante la Revolución Francesa, y reconstruida posteriormente.

    Está organizada en tres registros. En el superior y presidiendo la puerta se esculpió la escena de la Coronación de la Virgen, que aparece sentada junto al Todopoderoso. Les acompañan ángeles, dos arrodillados en los extremos, postura motivada por su emplazamiento, y un tercero coronando a la Virgen.

    En el registro central se colocó la escena de la Dormición o Muerte de la Virgen. María aparece tumbada en su lecho, rodeada por los apóstoles y dos ángeles que inician el levantamiento de la Asunción.

    En el registro inferior, en el lugar del dintel, se representan a los Patriarcas, que flanquean a un baldaquino bajo el que se encuentra el Arca de la Alianza, que contiene la Tablas de la Ley por la que Yahvé instauró la Antigua Ley por medio de Moisés, de gran valor simbólico.

    En el parteluz aparece la Virgen de pie con el Niño en su brazo izquierdo. En las jambas aparecen santos, patriarcas del Antiguo Testamento, reyes y otro personajes. Entre ellos destaca la célebre estatua de San Denís con su cabeza cortada sujeta por la manos. Es una escultura del siglo XIX.

    http://www.lasalle.es/santanderapuntes/arte/gotico/escultura/francia/paris_notre_dame_puerta_de_la_virgen_01.jpg



    VIDEOS EXPLICATIVOS SOBRE NOTRE DAME

    Recorrido visual sobre la catedral de Paris.


    Explicación catedral de notre dame (En francés)

 

Enlace sobre la explicación de la catedral de Notre Dame

http://www.youtube.com/watch?v=-128mofxhC0

 

FOTOS VISITA A NOTRE DAME DE PARIS 







 

viernes, 19 de abril de 2013

ESTATUA ECUESTRE DE MARCO AURELIO





EL EMPERADOR MARCO AURELIO A CABALLO   

Autor desconocido 
166 d. C. 
Bronce sobredorado Museo Capitolino (original)-Plaza del Campidoglio (copia), Roma Escultura romana  




HISTORIA DE LA ESCULTURA  

 
Durante el Imperio Romano existieron múltiples esculturas ecuestres de emperadores realizadas en bronce, aunque solamente una ha llegado hasta nosotros, la que representa al emperador Marco Aurelio (121-180), una obra maestra de la que se sabe que desde el siglo X se levantaba frente al Palacio de Letrán de Roma, lugar donde se hallaba la casa natal del emperador, perteneciente a su abuelo M. Annio Vero, natural de Espejo (Córdoba) y tres veces cónsul. Allí permaneció hasta 1538, cuando fue trasladada y colocada por Miguel Ángel como motivo central de la remodelada Plaza del Capitolio de Roma, uno de sus mejores trabajos urbanísticos, diseñando para su colocación un nuevo pedestal que fue colocado ante el edificio del Ayuntamiento de Roma.

 Y fue una suerte de que así lo hiciera, porque una serie de intereses habían acabado con todas las existentes. Ya desde tiempos tardíos del Imperio algunas fueron reconvertidas en nuevas estatuas, pero fue a partir de la implantación de la religión cristiana y durante la época medieval cuando en Roma se destruyeron todos los retratos broncíneos de emperadores por ser considerados ídolos paganos, convirtiéndose en práctica habitual el fundir las viejas estatuas públicas de bronce para acuñar moneda. Curiosamente la única superviviente de época pre-cristiana fue esta, que por no mostrar ningún elemento militar venía siendo considerada tradicionalmente como un retrato de Constantino el Grande, el emperador que implantó el cristianismo como religión oficial del Imperio. 

A raíz del atentado sufrido por el Ayuntamiento de Roma en 1979 y de los males sufridos por la escultura debido a las inclemencias del tiempo, el bronce ecuestre original fue preservado en el interior del llamado Palacio de los Conservadores, de los Museos Capitolinos, después de un proceso de consolidación y limpieza que duró nueve años, siendo colocada en la plaza en 1981, sobre el pedestal miguelangelesco, una réplica milimétrica elaborada con sofisticados procedimientos actuales (ilustraciones 5 a 7), operación que tuvo muchos detractores por ser considerada la obra como un emblema de la ciudad. 

 También se remodeló en propio museo, donde el arquitecto Carlo Aymonino creó para su exposición una grandiosa sala especial, en el llamado Jardín Romano, que está iluminada con luz natural y deja visibles restos del templo de Júpiter Capitolino, en la que junto a Marco Aurelio se exhiben fragmentos de otros bronces de época imperial, como la cabeza colosal del emperador Constantino.



  LA ESTATUA ECUESTRE DEL EMPERADOR FILÓSOFO 

La escultura está formada por un jinete y un caballo fundidos en bronce en tamaño superior al natural, alcanzando cerca de 3 metros de altura y con un acabado sobredorado al fuego. En un deseo de resaltar el poder y la grandeza divina, Marco Aurelio aparece victorioso en alusión a las conquistas de sus campañas. Pero su figura no aparece representada como un príncipe coronado ni como un militar poderoso, sino como un hombre un tanto fatigado y como un filósofo estoico desilusionado que hace un gesto de paz. No lleva armas ni armadura y monta sin estribos, aperos que en su tiempo no habían sido introducidos en el mundo occidental. Viste una túnica corta, el paludamentum o capa roja de los generales, que se desliza por los lomos del caballo, y botas de patricio. Tiene la cabeza erguida, con la mirada dirigida al frente y saluda con el brazo ligeramente extendido.
 Su rostro ofrece un trabajo de retrato propio del periodo antonino, cuando la retratística seguía las pautas de la escultura helenística. Muestra una cabeza con una voluminosa cabellera de rizos y barba poblada y larga, con un gesto grave y una mirada penetrante producida por el efecto de las pupilas incisas. Es una figura sin la tensión habitual en este tipo de estatuas que sólo pretende mostrar la imagen del emperador con rigor y veracidad, con una caracterización anímica en la que destaca el trasfondo moral y la nobleza del personaje, aunque mantiene cierta idealización física. 

 El caballo es corpulento y está dotado de una montura muy ajustada, aunque no empequeñece la escala de Marco Aurelio, como ocurrirá después con los modelos renacentistas, ya que en este caso el personaje está agrandado y las piernas del jinete sobresalen por debajo del vientre del animal. El caballo está representado con un gran realismo y adquiere un extraordinario movimiento al tener la cabeza ligeramente ladeada y levantada la pata delantera derecha, mientras una de las traseras roza levemente el suelo con el casco. El movimiento de la pata delantera, que plantea un problema técnico de contrapesos, después sería concebido como prototipo de elegancia, aunque en este caso fue realizado para colocar debajo la figura de un bárbaro atado y pisoteado que no se ha conservado, figura que aparece descrita en la "Mirabilia Urbis Romae", una suerte de guía medieval de la ciudad de Roma, y en algunas representaciones en monedas de otras estatuas, donde la pata se apoya en un vencido.

 Marco Aurelio, que ejerció el cargo de emperador entre 161 y 180, no tenía vocación por las armas, al contrario, su carácter era pacífico, melancólico y humanitario, con gran afición por los temas filosóficos y partidario de la paz. Sin embargo esta actitud, que también había sido adoptada por sus dos predecesores, fue interpretada por los bárbaros como signo de debilidad, por lo que no tardaron en promover un ataque. Al conocer la muerte de Antonino Pío, los partos fueron los primeros en poner a prueba a los emperadores, lo que motivó de Marco Aurelio, un pacífico estadista, pasara la mayor parte de su gobierno en el campo de batalla. 

 Los partos se apoderaron de Capadocia y después ocuparon Siria, pero después de un contraataque liderado por Lucio Vero recuperó su libertad Armenia y los invasores fueron expulsados de Siria. Al año siguiente, en terrenos de Mesopotamia, cayeron en poder de Roma dos importantes ciudades de los partos, Seleucia de Tigris y Ctesifonte. Estos triunfos fueron celebrados en Roma por Lucio Vero y Marco Aurelio el 15 de agosto de 166, motivo que parece ser motivó la realización del monumento ecuestre. 

Esta escultura se convirtió durante el Quattrocento italiano en el referente formal y técnico para representar a los líderes militares con su mayor dignidad, tal y como experimentó Andrea del Verrocchio en su célebre Colleone (Venecia), y Donatello en el Gattamelata (Padua), ambas estatuas ecuestres dedicadas a condottieros en las que los maestros renacentistas recuperaron los modelos de la antigüedad y crearon prototipos que después serían importados por muchos países europeos para la representación de sus monarcas.

La imagen ecuestre de Marco Aurelio, convertida en un símbolo nacional, aparece en las monedas italianas de 50 céntimos de euro, según diseño de Roberto Mauri. Una copia fiel de la estatua fue realizada en 1908 y aún aparece colocada en el campus de la Brown University de Estados Unidos.








VIDEOS EXPLICATIVO SOBRE LA ESTATUA ECUESTRE DE MARCO AURELIO